«The school cannot be changed with reforms despite the fact that politicians are constantly trying to change things. Laws are not able to change practices. Only good teachers are able to create a good school. And it is in teacher training where effort and time should be invested.»

This is the second part of a series of 5 interviews with the master Tonucci. The interview is in Spanish but you can turn on the subtitles in english from the control panel. You can also find here the whole transcription in Spanish:

Las leyes no cambian las prácticas

Entramos en un capítulo importante ¿Cuáles son los cambios necesarios para una escuela nueva?

Nuestros políticos tienen una idea muy rara, digo nuestros porque creo que es una actitud normal, no solo a nivel europeo, sino a nivel internacional porque lo encuentro en Latinoamérica y demás. La idea es que la escuela se puede cambiar con reformas.

Todos los gobiernos italianos que yo he conocido han hecho reformas. Han cambiado los horarios, han cambiado las disciplinas, han cambiado incluso la arquitectura escolar y libros de texto muchas veces, han cambiado todo. Lo único que ha quedado igual es la escuela.

Ni se han dado cuenta de todos los cambios que han pasado. Los maestros siguen haciendo lo mismo que hacían mis maestros hasta los maestros de mi nieta que ahora tiene 11 años. Las leyes no son capaces de cambiar las prácticas, lo que puede cambiar la escuela solo son los maestros.

La formación de profesores clave

Buenos maestros hacen una buena escuela. Todo el esfuerzo de los países, de los gobiernos y de los expertos que trabajan en este mundo debería estar enfocado en la formación de los maestros. Tenemos que formar buenos maestros.

Siempre hemos tenido buenos maestros. Los buenos maestros han hecho una buena escuela a pesar de que no estaba escrita en las leyes. Así como un maestro regular va a hacer una escuela regular, a pesar de las buenas leyes que tengamos.

Una nueva enfermedad

¿Y como entran en esto los padres? Bueno, los padres no son maestros ¿qué saben? Saben lo que fueron de alumnos. Sí la escuela que sus hijos hacen es distinta de la que han hecho ellos se preocupan. No la reconocen.

Yo encontré muchos padres que me dijeron, “Pero mi hijo está contento de ir a la escuela, está contento de volver el lunes porque va con gusto”, y me lo decían preocupados como sí fuera un síntoma de una escuela de baja calidad. Si no sufren, no hacen un esfuerzo como lo he hecho yo.

Esto también los buenos maestros siempre lo han sabido. Han ayudado a los padres a entender lo que están haciendo. Si cambiaron el método tienen que explicarlo a los padres para que los padres no piensen que son maestros que no quieren trabajar, que quieren jugar con los niños o cosas raras. Que no se dedican solo a lengua y matemáticas pero bailan, desmontan una bicicleta, tienen una huerta en la escuela…

El maestro tiene que ayudar a los padres a entender que esta es una escuela buena, que estamos trabajando por el futuro de estos niños. Hoy en día se ha interrumpido este diálogo. Es una nueva enfermedad.

Crece el miedo y la desconfianza

Interrumpiéndose el diálogo las dos partes, la escuela y la familia se ponen hostiles. La familia está lista a denunciar a la escuela por cualquier cosa que pasa.

Aquí entra también un tema nuevo en mis tiempos y los tiempos de mis hijos no existía: la desconfianza y el miedo o mejor, el miedo que produce también desconfianza.

Los padres tienen miedo que pueda ocurrir algo y desconfían que la escuela sea un lugar garantizado, útil. Todos los buenos maestros siempre han tenido relaciones con la familia.

Author

I am a telecommunications engineer, teacher in innovative education and freelance filmmaker questioning not the "Why?" but the "Why not?" in every aspect of life. Since 2017 I travel the world looking for stories worth telling.

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